
Es un festival de rock que nació en 2001, en la plaza Prospero Molina de la localidad de Cosquín, provincia de Córdoba, Argentina. Esta fiesta se crea como un homólogo del Cosquin Folclore, que data de los años ´60 y donde se presentaron los más grandes artistas argentinos.
El éxito de la versión rock hizo que su cede quedara chica, por lo que, el año 2005, tuvo que trasladarse a un lugar más grande, San Roque. Éste es un pueblo que queda justo en el ombligo de Argentina, a la orilla del lago Carlos Paz. Posee unos mil habitantes y su actividad era muy escasa, hasta que la música lo inundó.
Hoy San Roque es sinónimo de Cosquín Rock. Cerca de 40 000 fans llegan todos los años a ver artistas como Charly García, Sepultura, Babasónicos o Rata Blanca.
Durante las jornadas del evento, que en sus inicios eran cinco, el pueblo debe improvisar camping y servicios para el gran público. Las casas se convierten en restoranes, baños públicos, alojamiento o guardarropía. También aprovechan la oportunidad cientos de vendedores ambulantes de los más variados artículos, como poleras, cigarros, chapitas, tatuajes o artesanía.
Una jornada de Cosquín Rock comienza tipo 11:00 de la mañana, cuando las pruebas de sonido y el calor hacen insoportable permanecer dentro de la carpa. Un clásico “aló, aló, sí, sí” son como el cacarear de un gallo que llaman a abrir el saco de dormir y organizar un asado o tomarse una cerveza helada para capear el calor. El desfile de artistas por el escenario comienza tipo seis de la tarde, y no termina hasta las tres de la madrugada, hora ideal para hacer otro asado, tomar sangría (vino tinto, jugo de limón, hielo y azúcar) y pasar de largo alrededor de los acordes de una guitarra.